viernes, octubre 22, 2010
Muerte y heridos son la consecuencia de la actuación de las patotas de la burocracia sindical
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sábado, octubre 16, 2010
Toma de Ministerio de Educación x parte de Sociales
Video desde la marcha.
martes, octubre 12, 2010
Huelga de Amores
sábado, septiembre 11, 2010
"Estudiantazo" según Barricada TV
Lucha de los estudiantes secundarios por la mejora de las condiciones
domingo, agosto 01, 2010
Lo de Ramón, 29 de julio
viernes, julio 09, 2010
Lo de Ramón, 8 de julio
domingo, julio 04, 2010
lunes, junio 28, 2010
Lo de Ramón, 24 de junio
sábado, junio 05, 2010
¿Shalom?

Shalom (שלום) es una palabra hebrea que significa «paz» o «bienestar». Al igual que en castellano, puede referirse tanto a la paz entre dos partes (especialmente entre el hombre y Dios o entre dos países) como también a una paz interior, calma o tranquilidad de un individuo. Se utiliza también como fórmula de saludo, equivalente a "hola" o "adiós".
La raíz lingüística de shalom la podemos vincular con le-shalem, que significa «completar, retribuir, pagar, compensar». Por eso se puede decir que no es sólo la ausencia de conflicto o la desaparición de hostilidad, sino que el shalom significa también un retorno al equilibrio, a la justicia y la igualdad integral.
Se suele utilizar como la forma abreviada de la frase Shalom Aleichem (literalmente «la paz sea contigo») que se puede traducir como hola (un saludo)...
La versión árabe es salam,[1] [2] que en Israel es utilizada de la misma manera como salaam.
miércoles, mayo 12, 2010
JIJIJI EN RACING
Estamos en presencia del pogo más grande del mundo?
Lo gracioso es q este video se hizo y NUNCA SE EDITÓ!!
Qué épocas !! ¿"recuerdos que mienten un poco, siempre fue así"?
jueves, abril 22, 2010
Video exclusivo del espía Larosa en el Ministerio de Economía
Este video se filtró en la causa y es una primicia de Moluscos Acorazados.
Artemio López gracias por la magia ...
domingo, abril 18, 2010
Marcha, ¿qué marcha?
porque hay argentinos que no quieren ver 678 a toda hora y en todos los canales,
porque hay argentinos que no quieren vivir como en Venezuela ni Cuba,
porque hay argentinos que no quieren venganza, es decir, que se juzgue a los genocidas y apropiadores de bebés
porque hay argentinos que sí aman a la patria,
por todos ellos, existió esta marcha (6/10/09), que SÍ REPRESENTA AL PUEBLO TODO.
Delirium Tremens !
domingo, marzo 28, 2010
Lo de Ramon, 25 de marzo
miércoles, marzo 24, 2010
Mineria contaminante a cielo abierto
Es muy interesante y muy impresionante ver estas grandes empresas desde las imagenes de google earth. Son tan grandes todas esas piletas para literalmente tamizar y filtrar las montañas y que quede oro de las piedras, que se ven desde el cielo. No sé las coordenadas exactas pero se puede averiguar ...
sábado, marzo 20, 2010
Volvió LO DE RAMÓN
Escuchanos todos los Jueves de 23 a 24 hs por Radio Universidad 90.5 Mhz, Ciudad de Buenos Aires. O sino en loderamon.blogspot.com. O sino aca en un podcast. Opciones no te faltan, no te quejes,
lunes, febrero 22, 2010
TN dando pena como siempre
Vean este fragmento, sobre todo después del primer minuto, en el que la "notera" dice q están choreando un negocio ... y qué pasa después ...
martes, febrero 16, 2010
Parodia española a la forma de hablar de los argentinos
lunes, febrero 08, 2010
Oscar para El Secreto de sus Ojos
1) La brillante actuación de Guillermo Franchella que va rumbo a convertirse en uno de los actores más grandes de la historia argentina. Un genio realmente.
2) A esta escena, perfecta, increíble, brillante:
lunes, enero 25, 2010
Haití: La maldición blanca
El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Préval.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor.
Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones.
Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.
Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.
Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del África.
El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos. De la maldición blanca, no se habló.
La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado: –¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias? El anterior. Pues, que se restablezca–. Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados. Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte.
A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad. Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar. En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.
En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York.
El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho.
No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública. La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia.
Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años. Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe. Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras.
País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios. Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.
En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes. En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares. Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente


